¡Lo que tiene un tío que se lo monta! Y las chicas son duras, no puedes asustarlas con un montón de tíos. ¡Eso es un montón de polla! Uno se la mete por aquí, el otro por allá, no te atragantes con su polla. Cómo se las arreglan para servir a todos, no puedo creerlo. Un bosque de pollas y un mar de semen. Se corren por todo el cuerpo de las chicas. Y vertiendo y vertiendo - en general resulta que las chicas tomaron como una lluvia de esperma. Menos mal que no se ahogaron.
Resulta que en los países occidentales los guardias fronterizos también aceptan sobornos en especie, cosa que la chica rusa sabía desde hacía tiempo, ya que contrabandeaba tranquilamente algunos paquetes prohibidos y estaba dispuesta a pagar lo que fuera por ello e incluso con gusto, sobre todo cuando hacía una mamada...