Es un buen aliciente, si hace girar un protector de pantalla así a la entrada del burdel, no faltarán clientes. De hecho, la dama no se complace realmente, sino que sólo demuestra su cuerpo y su temperamento. Por cierto, el cuerpo es sólo un cuatro, ¡pero las tetas son estupendas!
Las chicas harían cualquier cosa por el botín. El recogedor las lleva al vestuario para que se prueben la ropa nueva y hagan lo que quieran con ella. Y ninguna de ellas rechazó una polla y una cosa elegante. ))